jueves, 17 de febrero de 2011

LAS MENTIRAS DE CLARIN SOBRE UTILES ESCOLARES Y LA INFLACION MEDIATICA

NOTA DE CLARIN – IDEM LA NACION

La canasta escolar viene con un aumento promedio del 30%

Los que más subieron son los cuadernos, los repuestos de hojas, las mochilas y las cartucheras. En estos casos hay aumentos que superan el 50%. Los padres se agrupan y compran al por mayor para ahorrar. Son datos de la Asociación de consumidores.
Por: Graciela Gioberchio

Este año la vuelta al colegio viene con otro fuerte aumento. Para cargar la mochila con útiles y vestir a los chicos para mandarlos a la escuela habrá que gastar, en promedio, un 30% más que el año pasado, según relevamientos de asociaciones de consumidores. Para afrontar las subas, muchas familias buscan promociones, descuentos y hasta se organizan para hacer compras comunitarias en negocios mayoristas donde pueden ahorrar hasta un 40%. En la Ciudad y la provincia de Buenos Aires las clases comienzan el 1° de marzo.

Para sobrellevar la vuelta a clases, los comercios minoristas están apostando a distintas promociones: ofrecen paquetes o combos de útiles a precios más convenientes que comprarlos por separado, cupones con descuentos para próximas compras y hasta participaciones en distintos sorteos, entre ellos de una "canasta escolar", informan en la Federación de Comercios e Industrias de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA). Y, además, en combinación con los bancos, brindan descuentos de hasta el 25% con cuotas sin interés por pagar con las tarjetas de determinada entidad bancaria, una modalidad ya instalada en fechas de fuerte expectativa de ventas como el Día de la Madre o del Niño.

En la canasta escolar 2010, el golpe al bolsillo lo dan, principalmente, los cuadernos, los repuestos de hojas, las mochilas y las cartucheras, con subas que van del 33 al 54% en artículos de primera marca. Así lo detectaron en supermercados y librerías la Asociación de Consumidores y Usuarios (ADECUA), el Centro de Educación al Consumidor (CEC) y Consumidores Argentinos.

En la Cámara Argentina de Pepelería, Librerías y Afines (CAPLA) afirman que la canasta escolar -integrada por casi 10.000 productos con centenares de fabricantes, mayoristas e importadores- tiene varios niveles de aumentos, de acuerdo con su composición: "La canasta 'masiva' (la de productos más baratos) subió un 8%; la 'selectiva' (primeras y segundas marcas y artículos sin licencia de personajes de la televisión) entre un 10% y un 15%. El resto de los productos forman parte de una canasta premium, que no medimos", explica a Clarín, el presidente de la entidad, Daniel Iglesias López.

"Encontramos una suba promedio del 30% con artículos que trepan hasta el 50%", señala Susana Andrada, titular del CEC. Y analiza: "Estos aumentos forman parte del proceso inflacionario que atraviesa nuestra economía. El Gobierno registra una inflación anual del 8%, los privados hablan del 15% y las subas de la carne y alimentos en lo que va del año muestran un panorama poco alentador".

ADECUA también salió a recorrer vidrieras y góndolas. "Hay aumentos del 5% al 50%. Por eso la gente está buscando alternativas, por ejemplo, agruparse con otras madres y comprar en negocios mayoristas packs de útiles para ahorrar hasta un 40%", indica Osvaldo Riopedre, director ejecutivo de la asociación.

Stella Carniel, de Consumidores Argentinos, acota que los precios varían mucho según la calidad, el barrio y el tipo de comercio. La movida de las compras en grupo se da en librerías y en negocios polirrubros que para esta fecha incorporan útiles escolares. Clarín recorrió los que están en San Cristóbal y Once. Allí, las madres llevan packs de 8 cuadernos, bolsas con 100 gomas de borrar, 12 cajas de lápices de colores por docena o 30 repuestos de 400 hojas, entre otras opciones.
A dos semanas del nuevo ciclo lectivo los comerciantes dicen que la venta "viene fría". En las asociaciones de consumidores aconsejan esperar un poco más: los precios, aseguran, bajan días antes de que arranque las clases.

DESMENTIDA DE LA NOTA FALSA DE CLARIN POR DANIEL IGLESIAS TITULAR DE LA CAMARA ARGENTINA DE PAPELERIAS Y LIBRERIAS:

La Cámara de Librerías negó aumentos del 30 por ciento en los útiles de la canasta escolar

Daniel Iglesias, titular de la Cámara Argentina de Papelerías, Librerías y Afines (CAPLA) indicó que “el incremento real de los útiles escolares está entre un 8 y un 15%.

En diálogo con Télam, Iglesias explicó que en la línea masiva de productos a la cual generalmente accede la parte más humilde de la población, estamos hablando de un promedio de un 8 por ciento de incremento, al tiempo que en la línea más selectiva estamos hablando de una banda de entre 10 y 15 puntos de aumento”.

Respecto a las publicaciones que manejan cifras de hasta un 30 por ciento, Iglesias señaló que “se trata de una actitud irresponsable y no han comparado adecuadamente”.

“Si la cronista de La Nación decidió medir en Belgrano R o decidió medir en el shopping del hotel Alvear, es un problema de ella, creo que está mal hecho el trabajo”, destacó.

Iglesias dijo: “Tengo 30 años de librero papelero y no encontré ningún corrector que haya subido un 120% como dice esa nota, o un 80% de aumento en los cuadernos forrados o un 70% en un repuesto escolar”.

Para el empresario, estas notas “alarman innecesariamente, la semana pasada con un cronista de Telefé armamos una mochila con las cosas elementales básicas que llegaba a $100 con mochila incluida”.

Por esto, Iglesias opinó que “lo mejor que se puede hacer es dejar que el padre concurra a las papelerías y librerías de su barrio y entre la descomunal oferta de productos que elija con libertad el precio que quiere pagar por el producto que necesita”.

La nota principal de Clarín es más de lo mismo sobre como el periodismo tiene injerencia directa sobre la gente produciendo esto:

1: Malestar en la sociedad.

2: Formador de opinión mediante una noticia falsa para sostener sus intereses y negociados.

3: Responsable de suba de precios, ya que las librerías al ver los números en los diarios, suben sus precios pensando que están por debajo.

4: Responsables directos de la suba de la inflación con datos falsos permanentes. Además de no mencionar datos importantes como por ejemplo la poca competencia en carnes, en gaseosas o en aceites que al tener muy pocos productores, casi no hay competencia por los precios. En carnes sobre todo por la gran cantidad de campos de soja que hace que cada vez haya menos productores ganaderos y por ende los pocos que venden carne ponen los precios que quieren. Eso se llama “Inflación estructural”. Son los factores estructurales que hacen referencia a la poca competencia por lo que el precio sube. (Si hay competencia los precios bajan).

La mayoría de las consultoras dan cuenta de la suba de precios y de las inconsistencias del Indec, pero pocas se detienen a analizar el poder que ejerce la cúpula empresarial al momento de fijar los precios de la economía nacional.

PARA TERMINAR LES DEJO UN MUY BUEN ANALISIS DE EDUARDO ALIVERTI. SOLO UN FRAGMENTO:

Los economistas dicen que el problema es el gasto público, porque el Estado emite dinero en exceso. Respecto de esto y mucho más frente a un Gobierno como el actual, rotulado de “populista”, el primer sambenito es que la plata se destina al sostenimiento de las estructuras clientelares (gobernaciones afines, punteros, piqueteros, planes sociales, etcétera). Ese dinero produce lo que se llama “demanda agregada”: la gente tiene más plata que la prevista (¿por quiénes?) y sale a gastarla. Ahora, entre otras razones, eso se habría desatado gracias a la asignación por hijo. Ese tipo de demanda provoca una “oferta insatisfecha” y el corolario es inflación, porque se quiere gastar por arriba de lo que se puede proveer. Pero resulta que, si es por el flujo de dinero expedido por el Estado y también para el caso, la emisión monetaria viene contrayéndose. Y resulta además que, si es por los pesos que se usan para comprar los dólares de las exportaciones, esos pesos tampoco se vuelcan en masa porque el Estado los reabsorbe, a través de la emisión de títulos públicos. Y resulta, encima, que ni la universalización de lo asignado por hijo, ni los planes sociales, ni los aumentos a los jubilados forman parte de los costos de las empresas.

- La inflación funciona como un impuesto para los que menos tienen, y el más gravoso para ellos porque el grueso de lo que les ingresa es gastado en vivir/sobrevivir mediante consumos de improbable evasión. Pero resulta que no dicen quiénes son los principales apropiadores de ese gravamen. ¿Cuáles arcas se engruesan cada vez que hay un aumento de precios? Y resulta asimismo que tampoco pueden refugiarse en que el dichoso aumento de la demanda es superior a la capacidad de producir. En el sector alimentario, entre otros pero –al efecto de las excusas– no justamente el menos significativo, uno de los últimos datos es que usó su capacidad productiva en alrededor del 70 por ciento. ¿No podía acaso absorber la mayor demanda, en lugar de subir sus precios siendo que sus costos no aumentaron?

La venta del 65 por ciento de la leche fresca entera está en manos de dos empresas. Una sola concentra el 62 por ciento del pan-bollería. El aceite de maíz y mezcla lo venden dos empresas en un 63 por ciento. Otras dos se reparten el 84 por ciento de las ventas de gaseosas cola. Y cifras similares comprenden al mercado de pastas secas, galletitas saladas, leche chocolatada, pan lactal. ¿Cómo se explica que de esta clase de datos se hable más nada que poco? ¿Por qué se los reemplaza, en la agenda periodística y la bronca pública, con el simple expediente del “qué barbaridad, lo que salen las cosas”? ¿Contra quiénes se enoja “la gente”? ¿Y contra quiénes no se indignan los voceros de los dueños de la torta? ¿Será cierto sentimiento vergonzante? ¿Será que los medios y su periodismo independiente viven de la publicidad de esas empresas? ¿Será que el impedimento para afrontar un debate a fondo acerca del IVA generalizado, que cae sobre los más pobres y la clase media, es el mismo que obstaculiza discutir sobre un sistema tributario que se coloca entre los más regresivos del mundo? ¿Será que el empresariado de marras no es capaz de comprometerse a que una rebaja de ese impuesto, en los productos de la canasta básica, habrá de ser embolsado por ellos en lugar de ocasionar una rebaja de precios?

Sin embargo, la obscenidad mayor es que cuando se habla de inflación aparecen esos dos únicos responsables: la nada y el Estado, entendido éste como el gobierno de turno. La nada es eso mismo, no resiste análisis. Al Estado le toca una porción, mayor o menor pero porción al fin.Queda un tercero o primero en realidad. Va invicto. No existe. Por algo será.

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